El turismo en cuarentena, es tiempo de unas dosis extremas de resiliencia y sustentabilidad.

Aunque todo el mundo está viviendo una crisis e incertidumbre nunca vista, uno de los sectores económicos más afectados es el turismo.  En estos días he leído mensajes fatalistas entre los colegas del gremio que claman por ayudas del gobierno o para que los turistas no cancelen sus viajes, y los dejen para una fecha posterior.  Desde mi punto de vista, quienes formamos parte de la industria turística deberíamos tomar esta crisis como una oportunidad para repensar y rehacer el turismo en una manera que sea RESILIENTE. En otras palabras, un turismo más justo con las comunidades anfitrionas, responsable con el ambiente, que se adapte a los cambios, y sobre todo, planeado para la incertidumbre y el riesgo. 

Source: https://www.flickr.com/photos/jamesz_flickr/4530078518

Es necesario repensar al turismo en un escenario donde las aerolíneas y las cadenas hoteleras no sean las que se lleven la mayor parte de los beneficios económicos de esta actividad, mientras que sus empleados o el ambiente llevan los impactos negativos.  Es necesario repensar un turismo donde el costo de un boleto de avión o de un paquete de viajes refleje el verdadero costo que hace posible su operación.  Varios estudios demuestran que hacer turismo es ‘barato’ porque no están incluidos los reales costos ambientales, o porque los miles de empleados de los resorts ganan un sueldo totalmente bajo.  Por ejemplo, en Cancún, México, el salario promedio de quienes trabajan en turismo es de alrededor de $150 dólares mensuales.

Por varios años he venido promoviendo en mis investigaciones que el turismo debe desarrollarse en un modo que contribuya a la resiliencia y soberanía alimentaria de las comunidades de destino.  En pocas palabras, que el turismo contribuya a que la gente de los destinos produzca alimentos para su consumo y el de los turistas, y que, en caso de una crisis, no necesiten depender de alimentos importados o agentes externos para satisfacer sus necesidades mas básicas.  Ahora mismo pienso en dos familias indígenas que trabajan en turismo.  La una es una la familia Maya que dejo el campo para migrar a Cancún para trabajar como meseros y en la limpieza en un resort. La otra es una familia Kichwa en la provincia de Napo de Ecuador que decidió quedarse en el campo y junto a otras familias de su comunidad empezar un proyecto turístico que promociona como atractivo las huertas orgánicas y el comer sano.  En este momento de crisis por el coronavirus, la familia Maya esta encerrada en un cuarto pequeño y obscuro, sin alimentos porque no tienen trabajo, y tampoco pueden salir a comprar en el supermercado.  La realidad de la familia Kichwa es otra, ellos tampoco tienen dinero porque no llegaron los turistas, y tampoco pueden salir de su hogar por el toque de queda, pero ellos tienen sus propias huertas que les proveen de alimentos.  Ellos pueden ir al patio de su casa a colectar yucas, plátanos y naranjas para alimentarse.  Además, ellos tienen varias plantas medicinales y el conocimiento para prepararlas de un modo que les ayuden a mantenerse fuertes para enfrentar esta enfermedad.   Mientras realizaba una de mis investigaciones con las familias Kichwas, me decían: “Verónica, para nosotros nuestras huertas y mantener la solidaridad en nuestra comunidad es lo que nos hace fuertes y ricos.  No importa cuanto dinero tengas, sino sabes sembrar tus propios alimentos no eres nadie”.  Nunca pensé que esas palabras serian proféticas de lo que estamos viviendo ahora.  

Tengo que la esperanza de que esta crisis pasara pronto y que nuestra mente habrá despertado para ver las cosas de una manera distinta.  Dudo que luego de esta crisis, los viajes a destinos de moda, los resorts y los cruceros vuelvan a ser los protagonistas en la industria turística; creo que luego de esta crisis, los turistas preferirán viajar a lugares menos concurridos y sobre todo más cercanos.  En este nuevo escenario, lo importante será ver como las regiones cercanas a las grandes ciudades están preparadas para desarrollar el turismo de proximidad, también llamado turismo de corta distancia.  Tengo la intuición que, en esta nueva oportunidad, los profesionales y emprendedores que tienen una visión de innovación, resiliencia, y sustentabilidad serán los que tomen el liderazgo de este renacer del turismo.

Gracias por leer, compartir y citar =)

-Veronica –

Referencia para citar este blog.

Santafé, V. (2020, Marzo 18).  Repensar el turismo en tiempos del coronavirus. Recuperado de: https://co-creativetourism.com/2020/03/19/repensar-el-turismo-en-tiempos-del-coronavirus/

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 4.0 Internacional

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